Los marcos legales relativos a las ayudas a la navegación dentro de las ciudades y la ubicación incierta de dichas ayudas han provocado contaminación acústica y la instalación de barreras absorbentes de ruido debido al ruido reflejado hacia la población. Sin embargo, la eficacia de estas barreras depende de los materiales utilizados. La influencia de las políticas, y especialmente su aplicación práctica, constituye una preocupación importante para los clientes de barreras. Sus investigaciones han establecido que las barreras empleadas con fines de mitigación acústica logran reducir las emisiones de ruido en no menos de 30 a 40 dB. La construcción automatizada tiene cobertura mundial.